Cita por primera vez en un hotel

Sí. Ya, el tío que te mola quiere sexo. Te lo ha dicho varias veces y a ti te gusta la idea pero te ha cogido por sorpresa. Tienes algo de temor, no estás muy convencida. Lo bueno que tiene es que no te insiste demasiado.

Pero cada vez que saca el tema tú aunque no se lo dices abiertamente te sientes llena de una excitación poderosa. Piensas que ya ha llegado la hora, tu hora. El tiempo de probar eso de lo que algunas amigas tuyas ya conocen. El sexo no es nada fuera de lugar. No es nada anormal. Te miras y te contemplas desnuda y te gustaría que fuera él, que te recorriera él y nadie más. Estás muy enamorada. Ciega de amor. Quieres entregarte, lo piensas y quisieras decírselo.

cita en el hotel

Pero deberéis buscar el lugar indicado. Te sientes rara porque tal vez él piensa que ya lo hiciste antes y tú no lo has hecho antes. Pero para esa primera vez no quieres que sea en un espacio incómodo, por tanto debes descartar su coche.

Lo quieres hacer en una cama, cómoda. En tu cama no podréis. Pensaste que cabía la posibilidad de meterte con él en ausencia de tus padres, pero no te quieres arriesgar. Lo tendréis que hacer por tanto en un hotel. Eso has pensado decirle, la próxima vez que te saque el tema, porque tú también sientes lo mismo que él, aun cuando él sabe expresarlo de mejor manera.

Aquel día mientras te lamía por el cuello y te metía mano en las escaleras del portal te lo ha vuelto a preguntar. Notaste el ansia de sexo como salía de su boca. De inmediato le has mirado a los ojos para darle tu respuesta. Le ha gustado tu sinceridad. Él también piensa que estaría bien hacerlo en un hotel. Deberá ser un hotel discreto. Nada de lujos. Estás de acuerdo pero a ti te gustaría también que fuera un hotel limpio y donde nadie pueda molestaros.

Aquella mañana no fuiste a clase y él no fue a la universidad. Quedasteis en un lugar en concreto. Subiste a su coche. Te besó con mucha pasión y en pocos minutos estabais ya dentro de una habitación de hotel. Te gustó el lugar, el ambiente. Se veía limpio además de moderno. No te esperabas un lugar así. Te impactó además la vista y la terraza enorme. Quisieron prolongar el momento. Él te dijo que quería que estuvieras tranquila, que lo disfrutaras lentamente, e incluso que si esa vez no te apetecía no pasaría nada, pero tú estabas decidida a que pasara. Y te entregaste despacio pero con pasión, te fue desnudando lentamente, no te dio vergüenza quedarte así y verlo a él también muy excitado. Te trató con cariño, extendió el momento lo más que pudo. Y te fue penetrando despacio, sin prisa, lentamente al principio, luego un poco más fuerte. Lo abrazaste y dejaste que él te abrazara también. Buscaste la comodidad en medio del calor y comenzaste a sentir algo especial aunque doloroso al mismo tiempo. Sin embargo él lo hizo soportable. Te hizo el amor.

Elige como preliminar el bar de un hotel

No hay cosa mejor que tener sexo con la mujer que a uno le gusta. Y lo mejor de todo es hablarles claro, llegado el momento. Lo mejor para esos preámbulos es decirle que la terraza de un hotel en particular es muy bella por las hermosas vistas que tienen. Pregúntale si se anima a ver la ciudad desde ahí. Ofrécele tomar algo. No le hables de sexo. Solamente del hotel. Pero sobre todo fíjate qué cara pone.

bar

Y es que para muchas mujeres a la hora de tener sexo importa mucho la comodidad pero también la sutileza. La palabra hotel las hace ponerse en guardia. Ya saben que detrás de esa palabra hay una intencionalidad pero tú como hombre deberás mencionarla en el momento que creas indicado. Cuando tengas claro que es posible acostarte con ella.

Ten en cuenta que si logras tener sexo en la primera noche que os conocéis en un hotel, serás un crack, pero todo tiene que ver con la práctica. Ahora bien, también debo decirte que muchas mujeres huyen en cuanto escuchan dicha palabra.

Lo tienes que hacer después del primer beso. Cuando ya sabes que la tienes ahí y que estáis llenos de caricias. Es entonces cuando tienes que lanzarte con esa misma sutileza que utilizaste para conquistarla. Háblale de la terraza de ese hotel o de que en el bar sirven unos gin tonics muy buenos, y que el ambiente es más tranquilo, menos ruidoso y que podréis estar cómodos los dos. Ella entonces lo entenderá. No le costará mucho y si quiere que te la folles te lo pondrá fácil. Sin duda si ya os habéis besado estará más que excitada y eso es un punto a tu favor. Así que no lo dudes en expresar lo que sientes.

El siguiente paso será el mejor. Cuando en un despiste de ella vayas al baño pagas por una habitación y vienes con la llave en tu bolsillo. Podéis buscar un lugar cómodo dentro del bar, un sofá por ejemplo y poco antes de terminar la primera copa la tomas de la mano y subís a la habitación. No hará falta preguntar nada. Ella lo tiene que dar por hecho.

Esto también funciona cuando vas a tener una segunda cita con una mujer a la que sabes que le molas. Llévala al bar de un hotel, será como la antesala a estar en la cama. Hablar del hotel despertará la confianza en ambos y el sexo también despertará. Y si a eso le sumas la historia del hotel y la comida que sirven en ese hotel será una antesala exquisita y fabulosa. Puedes combinar con algunos secretos del hotel, y que hay algunas habitaciones históricas también. Luego la puedes motivar a dar un paseo y meterla a la cama también desde luego.